Y la verdad, es que sigo sin poder hacerlo.
Sólo sé que hace meses estoy distraída, ausente, con una sensación permanente de angustia. Las mariposas revolotean x mi estómago hasta el punto de producirme nauseas y no dejarme ingerir bocado.
Las lágrimas se escapan sin pedir permiso.
El aire no llega a mis pulmones y me descubro a cada paso suspirando.
He perdido la sonrisa en no recuerdo que lugar, creo que a los pies de tu cama si me pongo a recordar…
Cada minuto que te dedico me consume. No hay remedio.
Estabas en la lista de errores que no debía cometer, en los amigos que no debía recomendar…porque soy la que mas te conozco y sé lo que hay.
Me enamoré de ti…o más bien de lo que creo que escondes. No tiene sentido.
Querer a alguien que puede que no exista. Quererte a ti. Quererte un poco más, en la misma medida en que me haces daño.
No me reconozco. No voy a confesarme, no voy a resistir.
Voy a rendirme, en silencio, sin intentar ganar. Voy a mirar hacia otro lado y claudicar.
Puse tanto esfuerzo en quererte, que flaqueé cuando quise luchar.

2 comentarios:
Que pasada!!!
Hace tiempo me dí cuenta de que las emociones son exactamente las mismas en todas las personas. Quiero decir que si un tio es rico y ello le da felicidad, el que es pobre sentirá la misma sensación de felicidad que el rico en un momento dado, menos a menudo quizá, pero la calidad del sentimiento es la misma...
Entiendo de tus palabras lo que sientes, y estoy convencido de que sentimos lo mismo aunque quizá reaccionemos de forma diferente. Yo, ante una una entrega no secundada he decidido tirar para adelante aunque me está costando lo indecible.
Ánimo, mira a tu alrededor que seguro que intuyes en alguien que veas por la calle las mismas cualidades que le atribuyes a tu verdugo y que, no te quepa la menos duda, nacen de ti y no de él.
Publicar un comentario