21 de marzo de 2008

Demasiado tarde...

Nos pasamos la vida esperando disculpas que nos hagan sentir bien, que nos ayuden a perdonar, a olvidar. Disculpas que sirvan, al menos, para no sentir que hemos perdido el tiempo amando a quien no lo merecía. Normalmente, esas disculpas no llegan, no son sinceras... o llegan demasiado tarde.

Para mí, esta canción es, sublime...

1 de marzo de 2008

Un olor, un momento


Durante años, adoré aquel olor...

El olor que evocaba momentos fugaces a tu lado, intensos, sin culminar...
y quizás por eso, por no haber acabado, por no haber llegado a un punto...a un final, volvían a mí tan a menudo, idealizados. Porque como dijo Sabina, no hay peor nostalgia que añorar lo que nunca sucedió.

Recuerdo mi cabeza, apoyada en tu cuello. Empapándome de aquella fragancia a madera, a romero, a mar...y recuerdo tu aliento, mezclado con el mío.

Ese olor...que me devuelve a un coche aparcado delante de mi casa. A las 6 de la mañana. Al frio invernal. A los critales empañados. A mí a horcajadas sobre ti, solamente abrazados.

Mira que eres linda...me decías. Con tus ojos de pillo. Mi rubiña...


Sigo persiguiendote. A tí y a tu fantasma. Al halo que dejabas tras de tí.

Me acuesto con unas gotas en el cuello. Y el olor me da la paz, el sosiego, el cariño. Me da todo lo que me diste y nos dimos. Lo que intentamos y no pudimos ser.


Tantos años despúes, aun nos queda la magia. Me encuentras, me acorralas. Discutimos. Te persigo, me sigues. Aún tenemos una cuenta pendiente, me susurras. Y yo, con una lágrima asomando al balcón de mis ojos y un desasosiego que me impide hablar, pienso que es mejor dejas las cosas como están.