10 de octubre de 2006

...

Amanecí dormido en tu barriga y por primera vez en años, no sentí la necesidad de salir corriendo, dejar tu cuerpo allí y cerrarte la puerta de mi vida.
Aún no se bien que fue lo q me diste, o si fui yo, q cansado de vagar x tantas camas, decidí que tu almohada era el mejor lugar, para pasar el resto de mis días y compartir contigo las ganas de soñar.
Y me quedé, como un tonto mirando esa cara de paz, ese cuerpo desnudo vestido de luz, esos ojos cerrados, esa boca entreabierta que me encanta besar.
Te despertaste tú, medio dormida. Gruñidos y bostezos. Te volviste hacia mi perezosa. Dibujaste una sonrisa oculta tras tú pelo, mas revuelto y hermoso que nunca….
Te anotaste una victoria porque viste, sin apenas abrir los ojos, que habías matado sin apenas luchar, mi miedo a ser la mitad de algo.
No mediaste palabra y yo lo agradecí. Por mucho que haya descubierto que te quiero, no me gusta aceptar que el embrujo de tus ojos es más fuerte que yo.
Buscas mi hombro y te acurrucas. Sé que te encanta sentirte así de pequeña entre mis brazos…y no voy a negar que a mi, me pierde protegerte.

Sigue durmiendo, princesa, que cuándo despiertes, nada de esto habrá sido un sueño y yo, seguiré aquí, enredado en tu pelo.
Esta vez no tengo escapatoria, pero esta vez, tampoco quiero huir…

No hay comentarios.: